Congelar alimentos se ha vuelto parte de la rutina de muchos hogares, ya que eso ayuda a organizarnos mejor y asegurarnos de que los alimentos se conservarán por más tiempo. Pero un factor muy importante que se debe tomar en cuenta al hacerlo es la descongelación de esos alimentos, ya que se debe hacer de la forma correcta, para que, a la hora de consumirlos, se mantengan frescos y seguros. Por eso, a continuación, exploraremos las mejores formas de descongelar comida, cómo incluirlo dentro de la organización de nuestra cocina, y qué debemos evitar para garantizar que todo salga perfecto.
Formas seguras de descongelar alimentos
1. En la refrigeradora
La nevera es el mejor lugar para descongelar alimentos de manera segura, ya que mantiene una temperatura constante de alrededor de 4 °C, lo que evita que los alimentos lleguen a una temperatura donde las bacterias pueden proliferar rápidamente. Este método puede tomar entre 12 y 72 horas, dependiendo del tamaño del alimento, por lo que es ideal para aquellos que planifican con anticipación.
Recomendación: Colocá los alimentos que querés descongelar en la parte baja del refrigerador para evitar que los jugos de la carne cruda o del pescado contaminen otros alimentos. Importante también colocar los alimentos en un plato o recipiente para recoger cualquier líquido que se derrame.
2. Descongelación en agua fría
Si necesitás descongelar alimentos más rápido que en la refri, podés utilizar el método de agua fría. Colocá el alimento en una bolsa hermética para evitar que entre agua, y sumergilo en un recipiente con agua fría. Cambiá el agua cada 30 minutos para mantener la temperatura baja y asegurar una descongelación segura. Dependiendo del tamaño del alimento, puede tardar desde una hora para porciones pequeñas hasta varias horas para las más grandes.
Importante: Una vez descongelados, los alimentos deben cocinarse inmediatamente.
3. En el microondas
El microondas es una opción rápida cuando tenés poco tiempo, pero debés tener cuidado de no cocinar los bordes o la superficie del alimento mientras intentás descongelarlo. Algunos microondas tienen una función específica de descongelado, que ajusta la potencia para evitar que los alimentos empiecen a cocinarse.
Recomendación: Usá esta opción solo si planeás cocinar el alimento de inmediato, ya que algunas partes del mismo podrían calentarse lo suficiente para permitir el crecimiento de bacterias.
4. Descongelación mientras se cocina
En algunos casos, podés cocinar los alimentos directamente desde su estado congelado. Esto funciona bien con ciertos productos como verduras congeladas, carnes para estofado o pescados pequeños. Solo hay que tomar en cuenta que necesitarás ajustar los tiempos de cocción, ya que el alimento tardará más en cocinarse por completo.
No dejés los alimentos descongelando a temperatura ambiente. Aunque pueda parecer más rápido dejar los alimentos afuera, es una práctica arriesgada. La temperatura ambiente favorece el crecimiento de bacterias en la superficie de los alimentos, incluso si el interior sigue congelado.
Evitá descongelar en agua caliente. Esto no solo puede hacer que partes del alimento comiencen a cocinarse mientras otras aún están congeladas, sino que también favorece el crecimiento bacteriano.
Organización en la cocina: planificar con anticipación es clave
Para facilitar el proceso de descongelación, es fundamental incluir este paso dentro de la planificación semanal de tu cocina. Aquí te damos algunos consejos para una mejor organización:
- Planificá tus comidas con tiempo: si tenés un menú semanal o sabés qué comidas prepararás los próximos días, asegurate de revisar qué ingredientes necesitarás descongelar. Esto te permitirá sacar del congelador lo necesario con suficiente anticipación.
- Rotulá: Asegurate de etiquetar bien tus alimentos congelados con la fecha de congelación y el tipo de comida. Esto te ayudará a saber qué necesita ser descongelado y cuándo.
- Seguí el principio "primero en entrar, primero en salir": utilizá primero los alimentos más antiguos que tengás en el congelador para evitar que se queden olvidados o se echen a perder.
Descongelar alimentos de manera segura no solo previene enfermedades transmitidas por alimentos, sino que también garantiza una mejor textura y sabor. Por ejemplo, las carnes descongeladas lentamente en el refrigerador mantienen mejor su jugosidad que las que se descongelan rápidamente en el microondas. Además, una correcta planificación de la descongelación puede ahorrarte tiempo en la cocina. No hay nada peor que darte cuenta en el último momento que necesitás descongelar algo rápidamente. Con una buena organización, podés evitar este tipo de contratiempos.