¿A quién no le gusta tomarse un café con un queque? ¿O hacer la merienda con galletas? La repostería nos acompaña en muchos momentos de nuestras vidas, sin embargo, no todas las personas se animan a prepararla en sus cocinas. Definitivamente es un arte que tiene algunos secretos que les vamos a dar a conocer a continuación para que, quienes aún no lo practican, pero quieren hacerlo, inicien en este delicioso y emocionante campo.
1. Seguir la receta al pie de la letra
En primer lugar, es importante tomar en cuenta que las recetas de repostería son fórmulas que no se deberían cambiar a nuestro antojo. Sus ingredientes, cantidades y procedimientos tienen una razón de ser. Por eso, la primera recomendación es apegarse a las recetas lo más que se pueda, ya que un pequeño cambio en una cantidad o en un ingrediente podría alterar su sabor o consistencia. En este caso, es importante tener utensilios de medición cuando vayamos a preparar alguno de estos platos, para no caer en tener que calcular alguna medida.
Pero, en caso de que requieran adaptar la receta por alguna intolerancia o dieta, la recomendación es que busquen alguna que ya tenga ese cambio desde el inicio. Por ejemplo, si lo que se requiere es hacer un queque sin gluten, entonces lo mejor es investigar para encontrar una que esté hecha con una harina permitida, o que del todo no lleva harinas o ingredientes con esta proteína.
Y si, por alguna razón, deben sustituir algún ingrediente, es importante investigar la mejor forma de hacerlo. La leche agria, por ejemplo, se puede cambiar por una mezcla de leche con vinagre que al calentar y luego dejar enfriar, se corta de una forma similar. La mantequilla también se puede sustituir por la misma cantidad de margarina, lo cual también sería más económico.
Por otro lado, el azúcar es un ingrediente difícil de reemplazar, ya que esta carameliza y los sustitutos no. Pero si no requieren la caramelización, entonces es importante hacer pruebas con otros sustitutos, ya que tienden a ser más dulces y posiblemente la cantidad va a variar.
2. Termómetro de horno
Con respecto a las temperaturas para hornear, la indicada en la receta es la que se debe respetar, sin embargo, muchas veces la que indica la cocina no es la real. Por eso, se recomienda tener un termómetro de horno, que es mucho más certero y así se asegurará de que el producto final quede perfecto.
3. Temperatura ambiente
Otro consejo que les damos es que, siempre que sea posible, se utilicen los ingredientes a temperatura ambiente. Los huevos y la mantequilla se mezclarán mucho más fácilmente y, así, los postres tendrán una textura más uniforme.
4. Organización previa
Antes de comenzar, es fundamental organizar los ingredientes y utensilios. Esto puede ahorrar valiosos minutos y además nos ayuda a asegurarnos de que no falte nada crucial en medio de la preparación.
5. Mezclas para hornear
¡No hay vergüenza en usar mezclas para hornear! Aceleran el proceso y, con algunos toques personales, podemos hacer que parezcan totalmente caseras. Añadir trozos de chocolate, frutos secos o frutas a la mezcla le dará un toque especial.
6. Congelar queques
Si tenemos poco tiempo el día que debemos tener listo el queque, unos días antes podemos prepararlo, dejarlo enfriar y ponerlo a congelar. De esta manera el día que lo necesitamos solamente se saca del congelador y se decora, si así lo prefieren.
7. Decoración
No necesitamos ser reposteros profesionales para lograr una decoración bonita en nuestra pastelería. Un simple espolvoreo de azúcar glas o cacao en polvo puede darle un toque diferente al producto; así como las frutas frescas o enlatadas que también darán color a la receta.
8. Creatividad en los sabores
A pesar de que las recetas no se deben cambiar mucho, lo que sí podemos hacer es agregar algunos sabores adicionales que nos aporten variedad. La canela, la vainilla y la ralladura de cítricos son excelentes opciones para darle un toque diferente a nuestras creaciones.
Estos simples consejos nos ayudarán a convertirnos maestras y maestros de la repostería. ¡Recordemos que la cocina debe ser divertida, incluso cuando el tiempo es limitado!