El empanizado es una técnica muy versátil y que se puede adaptar a diferentes gustos y necesidades, además de dar un delicioso giro a muchísimos alimentos que consumimos en el día a día. A continuación queremos contarles las técnicas que se pueden usar para empanizar y algunas ideas para incorporar este crujiente método en nuestra cocina.
Formas de empanizar
1. Empanizado clásico
Esta es la técnica más conocida y utilizada alrededor del mundo y se hace con harina, huevo y empanizador. El proceso consiste en cubrir el alimento con una ligera capa de harina, que es la que hará que el huevo se adhiera mejor, que es justamente el segundo paso. El huevo debe estar batido y actúa como un pegamento para el empanizador, que es el último paso. Una vez que este está bien adherido, se procede a freír.
El empanizador más común es el pan en polvo, pero en lugar de este se puede utilizar una gran variedad de opciones como coco rallado, puré de papa en hojuelas, galletas en polvo, cereal tipo corn flakes, productos tostados, panko o frutos secos en polvo. Cada uno de estos alimentos puede variar un poco el sabor, por lo que depende de los gustos cuál se usa, pero definitivamente todos saben deliciosos.
Dentro de esta técnica podemos incluir la llamada empanizado a la romana, la cual consiste en pasar el alimento directamente por huevo batido y luego por harina, o viceversa.
Una de las ventajas del empanizado clásico, es que, si vamos a hacer varias unidades del alimento, podemos empanizarlas y refrigerarlas o congelarlas y cocinar en el momento en que vayamos a consumirlas.
2. Empanizado en mojado
La segunda técnica consiste en mezclar la harina con algún líquido como cerveza o soda. Se pasa el alimento por esta mezcla e inmediatamente se fríe. Esta forma es la que más se utiliza en restaurantes, ya que es más rápida. Además, el empanizado tempura podríamos incluirlo dentro de esta clasificación, ya que es una mezcla de la harina tempura con agua fría.
La forma clásica de cocinar estos alimentos es freírlos, sin embargo, también podemos cocinarlos en horno o freidora de aire, si lo que queremos es evitar usar mucho aceite.
¿Qué se puede empanizar?
La técnica del empanizado no tiene límites y puede aplicarse a una gran variedad de alimentos, desde proteínas hasta vegetales y más, por lo que aquí la pregunta tal vez debería ser ¿qué no se puede empanizar?
- Empezamos por las carnes de pollo, cerdo, res y cordero para hacer, por ejemplo, unas milanesas o el tradicional pollo frito.
- Pescados y mariscos: Filetes de pescado, camarones y calamares son algunos de los alimentos de este tipo que se benefician enormemente del empanizado, ya que adquieren una capa crujiente que contrasta con la suavidad interior.
- Los vegetales empanizados como zuchini, berenjenas, champiñones, chile, palmito y espárragos son una deliciosa alternativa vegetariana o incluso como acompañamiento en otro platillo.
- Quesos como el mozzarella o el brie quedan apenas para servir como una entrada o una boca.
- Tofu y proteínas vegetales: para opciones veganas, estas alternativas son una gran opción para incluir en la alimentación.
- Croquetas: este platillo español es delicioso y puede hacerse con o sin relleno.
- Helados tempura: definitivamente es un postre diferente pero sencillo.
- Las frutas empanizadas pueden llegar a ser una merienda muy rica o incluso un postre distinto.
Cuéntennos en las redes sociales de Richly: ¿cuál es forma de empanizar favorito y cuáles alimentos les gusta empanizar? Nos encantaría conocer sus preferencias.