La diversidad de opciones que nos ofrece la pasta: una gran ayuda en la cocina

En el mes de octubre, específicamente el día 25, se celebra el Día Mundial de la Pasta. Por eso, en esta nota queremos destacar algunos de los beneficios que este alimento trae a nuestra cocina y nutrición.

En primer lugar, debemos reconocer que la pasta, aparte de riquísima, es tan fácil de hacer que siempre representa una ayuda en las carreras diarias. Si tenemos poco tiempo para cocinar, hacer un espagueti, unos canelones o una ensalada fría, es siempre una excelente opción para comer delicioso y tener tiempo de sobra para usar en otras tareas. Y bueno, también tenemos opciones si queremos dedicarle más tiempo, como la lasaña.

Y lo que más nos gusta de este alimento es la gran versatilidad que tiene. Empezando por los diferentes tipos de pasta que existen: corta (como caracolitos, tornillitos o pluma), larga (como espagueti, lingüini o fetuccini), canelones y lasaña. El solo hecho de tener todas estas opciones nos abre una gama de posibilidades que nos ayuda para nunca aburrirnos.

Por otro lado, parte de su versatilidad recae en las combinaciones que se pueden hacer con todos esos tipos de pasta: salsas rojas o blancas, salsas espesas o líquidas, sin salsa, vegetarianas, con carne roja o blanca, como acompañamiento, en ensaladas… ¡en fin! Las opciones son infinitas.

La pasta no necesita de muchos ingredientes para ser la estrella, ya que por sí sola sabe riquísima. En Costa Rica es muy común que se le agregue salsa, pero si se quiere preparar solamente con aceite y algunos olores, es suficiente.

Además, dependiendo de nuestros gustos, se puede preparar al dente o un poco más suave. Para lograr esa cocción que más nos gusta, es recomendable revisar la pasta un par de minutos antes del tiempo que indica el paquete. De esta manera nos es más fácil sacarla del agua cuando tenga la textura que buscamos. Si dentro de la misma familia existen distintos gustos, entonces podemos sacar una parte cuando esté al dente y luego dejar que el resto se cocine un poco más para los que la prefieren más suave.

El tipo de pasta que usemos también depende de lo que queramos lograr con las salsas. Por ejemplo, si queremos que ambas cosas se adhieran bastante, entonces podemos buscar pastas cortas con textura, como los caracolitos, el penne o las plumas. Un buen ejemplo es esta ensalada fría de atún.  

En cambio, a las pastas largas no se les adhiere tanto la salsa. Por eso, podés ver recetas como la que publicamos recientemente de espagueti con garbanzos en la que su salsa es a base de caldo de pollo, pero el protagonismo lo tienen los garbanzos.

Si aún no lo hacen, les invitamos a seguir las redes sociales de Richly, ya que durante este mes estamos publicando otras recetas con pasta que sabemos les van a encantar. Pero también en nuestro canal de Youtube y en nuestro sitio web pueden encontrar más recetas con este alimento tan versátil. Por ejemplo, esta pasta con guisantes, zanahoria y espárragos, una pasta cremosa con maíz o estos canelones rellenos de atún.

¡A celebrar la pasta!

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