Mermeladas y jaleas: sus diferencias y formas de prepararlas

Las mermeladas y jaleas no pueden faltar en muchas mesas costarricenses, tanto en las tostadas del desayuno como en algunos postres e incluso en boquitas que mezclan dulce con salado. Y, aunque podamos pensar que son lo mismo, en realidad tienen algunas diferencias. A continuación, les enseñaremos, no solo cuáles son esas diferencias, sino también cómo prepararlas. De esta forma podrán aprovechar las frutas en sus hogares y quitarse los antojos de comer algo dulce.

Empecemos por las diferencias, que son dos principales. Lo más importante es la forma de prepararlas. La mermelada se elabora con pulpa de fruta y la jalea se obtiene sólo del jugo de la fruta. De esta preparación surge la segunda diferencia, que es la textura que adquiere cada una. La mermelada es espesa e incluso muchas veces tiene pequeños trozos de fruta, y la jalea tiene una consistencia más transparente y gelatinosa.

La preparación de ambos productos es similar, solo que cambian algunos detalles de los ingredientes. Pero antes de explicar el paso a paso de cada una, es importante destacar el papel de la pectina en ambas. Este componente es una fibra presente en las frutas que funciona como espesante natural y mantiene unidos todos los ingredientes. Depende del calor y el ácido para alcanzar la textura gelatinosa.

La cantidad de pectina presente en una fruta depende de la fruta y del estado de maduración de la misma, ya que entre más madura está, menos pectina contiene. Los cítricos, las manzanas y las uvas son algunas de las frutas que contienen más pectina. Por eso es que unas mermeladas o jaleas tienen una textura un poco diferente entre sí. Por ejemplo, una de naranja, tendrá una textura más consistente que una de fresa, que tiene menos pectina.

Ahora sí, les contamos cómo son las preparaciones de cada una:

  1. Mermelada:

    • Se corta la fruta en trozos y se cocina con azúcar y jugo de limón.

    • La mezcla se cuece a fuego lento hasta que espese y alcance la textura deseada.

    • Luego de envasarla, se debe dejar reposar.

  2. Jalea:

    • Se extrae el jugo de la fruta. Puede ser majada y colada con un paño fino o un colador.

    • Se mezcla con azúcar y se cocina hasta alcanzar la consistencia de gel.

    • Se envasa y se deja enfriar.

Es importante destacar que ambas deben revolverse constantemente para evitar que se ahúmen.

Una de las ventajas de las mermeladas y jaleas es que se pueden preparar prácticamente de cualquier fruta. Si tienen suficiente pectina de forma natural como naranja, arándano, manzana, mandarina, higo o uvas, entonces no es necesario agregar más. Pero si se prepara con otras frutas que tienen menos pectina, como albaricoques, nectarinas, fresas o frambuesas, entonces se puede agregar pectina (que se consigue en diferentes supermercados o tiendas especializadas en cocina). Esto permite que la cocción sea un poco más rápida.

Definitivamente las mermeladas y jaleas son una forma deliciosa de disfrutar las frutas durante todo el año. Aquí les compartimos la receta de una mermelada de melocotón que sabemos les va a encantar, porque además es la prueba de que es muy fácil hacer este tipo de preparaciones. ¡Cuéntennos en las redes sociales de Richly si lo hacen!

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