En muchas cocinas de Costa Rica el plátano maduro es un ingrediente infaltable. Incluso es un alimento que está muy presente en las mesas de países de Centroamérica, el Caribe, Sudamérica y África. Su sabor dulce, textura suave y su capacidad de adaptarse a preparaciones tanto saladas como dulces lo convierten en uno de esos alimentos que no deberían faltar en nuestros hogares. Pero más allá del clásico plátano frito que acompaña tantas comidas ticas, incluyendo el casado, este ingrediente ofrece un mundo de posibilidades culinarias y también nutricionales.
Propiedades y beneficios del plátano maduro
A diferencia del plátano verde, el plátano maduro tiene una piel amarilla con manchas negras y una pulpa más suave y dulce. Además, es más almidonado y con una textura ideal para cocinar. Tiene muchos beneficios para nuestra salud, como lo son:
Es una buena fuente de energía gracias a sus carbohidratos naturales.
Aporta fibra soluble e insoluble, por lo que ayuda al tránsito intestinal y aporta saciedad.
Es rico en potasio, por lo que ayuda a la salud cardiovascular y a la función muscular.
Contiene vitamina C, por lo que contribuye al sistema inmunológico.
Más allá del plátano frito: recetas deliciosas y diferentes
Si ya dominás el plátano frito en tajadas, te invitamos a probar estas otras formas de prepararlo:
1. Canoas de plátano maduro rellenas de queso, carne o frijoles molidos. Horneá los plátanos enteros (con cáscara) hasta que estén suaves. Luego haceles una abertura a lo largo y rellenalos con lo que preferirás. Llevalos unos minutos más al horno y ¡listo!
2. Puré de plátano maduro. Cociná el plátano pelado al vapor o hervido, luego majalo con un poquito de mantequilla y sal. Queda cremoso y con un sabor ligeramente dulce, ideal para acompañar carnes o incluso como sustituto del puré de papa o camote.
3. Tortitas o empanadas. Machacá los plátanos maduros cocinados y hace bolitas. Podés aplastarlas para luego rellenar con queso y/o frijoles o podés mezclarlos con avena u otra harina, canela y huevo. Luego las cocinás en el sartén o al horno.
4. Pan o queque de plátano maduro. Es parecido al queque de banano, pero con más cuerpo y un sabor más tropical. Podés agregar nueces, semillas o incluso pedacitos de chocolate para darle un giro. Es ideal para acompañar un café.
5. Maduritos en miel. Una vez que se cocinan se cortan en rodajas y se mezclan con miel y canela. Luego de un rato en el horno podés comerlos como acompañamiento o como postre. De cualquier forma, ¡son deliciosos!
6. Plátanos maduros asados. Si sos de los que te gusta cocinar varios acompañamientos junto con tu carne asada, el maduro queda riquísimo al grill. Solamente debés cortarlos en trozos para que se cocinen más rápido.
Cociná con lo que tenés, sacale sabor a lo natural
El plátano maduro es uno de esos ingredientes nobles, accesibles y llenos de historia en nuestras cocinas. La próxima vez que veás uno en su punto, con la cáscara bien negrita por fuera y suave por dentro, pensá en todas las recetas que podés preparar con él más allá del sartén.
¿Tenés alguna receta de plátano que haya pasado de generación en generación en tu familia? ¡Compartila con nosotros!