¿Clima lluvioso y frío? Una sopa o crema queda perfecta para calentarnos. En el amplio mundo de la gastronomía, estos platillos se destacan como comidas reconfortantes que pueden consumirse como plato principal o como entrada. Sus ingredientes y sabores pueden ser tantos como queramos, lo que nos da una gran variedad de opciones para hacer en casa cuando queremos algo suavecito y calientito. Y aunque las cremas y sopas se parecen mucho, tienen algunas diferencias que debemos tomar en cuenta a la hora de prepararlas.
La más importante es que la sopa está hecha con una base de caldo, ya sea de alguna carne, pescado o vegetal, y además se le pueden agregar otros ingredientes, como más vegetales, huevo, queso, entre otros. Por otro lado, la crema tiene la misma base del caldo, pero se licúan los ingredientes y además se espesa, ya sea con crema dulce, papa, crema de coco, maicena, roux -que es una mezcla de mantequilla y harina-, u otros.
Para las personas que no pueden consumir lácteos, la papa es ideal para espesar la crema. Y al incluir otros ingredientes, como maíz dulce, espinaca, ayote, palmito, vegetales mixtos, garbanzos, u otros, el sabor de la papa se atenúa. Las cremas también tienen la ventaja de que se pueden hacer con una parte de agua y otra parte de crema. De esta forma se evita que quede muy pesada o con sabores muy fuertes.
Como mencionamos anteriormente, las sopas pueden tener diferentes ingredientes que le dan muchos sabores y, sobre todo, muchas texturas. Por ejemplo, una olla de carne puede tener diversas verduras que hace que se mezcle lo salado de la papa con lo dulce del plátano maduro, o lo crujiente del elote con lo suave de la yuca. Pero también podríamos incluir fideos en una sopa de pollo, queso y tortillas tostadas en una sopa de tomate… En fin, ¡podemos hacer lo que se nos ocurra!
Y un consejo que no queremos dejar pasar, es que se pueden aprovechar los líquidos de los garbanzos y hongos Richly, tanto para espesar, como para dar más sabor. A una sopa o crema de hongos se le puede agregar el líquido en el que vienen conservados y eso va a potenciar aún más el sabor. Al mismo tiempo, el líquido de los garbanzos puede usarse en una crema para ayudar a espesar, en caso de que no podamos ponerle crema dulce.
Ambas opciones pueden servirse como entrada en un almuerzo o cena, como boquita o como plato principal dentro o fuera de casa. Lo que es seguro es que nos hará sentir como si nos estuvieran abrazando y nos calentará el corazón, al mismo tiempo que nos alegrará el paladar con la variedad de sabores y texturas.